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El valor de una montaña está en los caminos que descubres desde ella

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Zaragoza, Aragón, Spain
Que este blog sirva para recoger algunas de las ascensiones y escaladas que desde hace unos cuantos años voy acumulando, con la intención de compartir esas vivencias, las sensaciones, los rincones del pirineo y de otras cordilleras; darle más vida a mis recuerdos y desde ellos, tratar de llegar a esos otros sitios a los que siempre he querido ir. Compartir estas historias con quien las viví y con quien por casualidad llegue hasta aqui. Que además,sea un punto de información para los que un día se planteen pasar por allí. Espero que os resulte entretenido y a la vez, os muestre la opinión de uno más, que un buen día y siendo muy pequeño, no pudo resistirse al encanto de un entorno tan natural, tan hóstil y tan fragil, del que ya nunca pude separarme, aún teniendo algunos momentos tristes y muchos de ellos muy duros. A pesar de todo y de tantos años, sigue siendo la montaña uno de los sentidos que dan forma a mi vida.

domingo, 30 de enero de 2011

Peña Sabocos - Cara Sur. Soledad garantizada

16-01-2011.-

No ha sido una ascensión difícil, ni una ascensión muy expuesta. La pared ya había purgado bastante y las horas de sol ya habían hecho su trabajo.


Una vez más Miguel y yo nos vamos en busca de sensaciones, que siempre pasan por horas de esfuerzo y de incertidumbre. Sensaciones como las que se tienen cuando se pasa la noche en una cabaña de pastores que como casi siempre no reune unas condiciones mínimas de comodidad y hasta limpieza; sin embargo, nos provoca la misma sensación cada vez que topamos con una de ellas, nos miramos y exclamamos: "va, no está tan mal", aunque lo ideal es dormir bajo la capa del cielo, pero en invierno, je! no está demás aprovechar las cobachas. Sensación de soledad absoluta en esa vertiente Sur, eramos los únicos en toda la montaña durante ese fin de semana. La sensación a la mañana siguiente de dirigirnos hacia la entrada de la pared, sin ver más allá de veinte metros de nuestras narices y con un camino poco o nada marcado. Y un montón de cosas más que se experimentan cuando por unos pocos días, quizás horas, el estilo de vida es diferente, donde todo se simplifica y se endurece a la vez.

No quiero ser pelma, pero esto lo escribo ya que lo pensaba ese fin de semana que decidimos ir a Peña Sabocos, pues ya hacia mucho tiempo que por las carreras de montaña y los entrenamientos, me había descolgado bastante de lo que se experimenta cuando la montaña la sientes de esa manera; no solo es importante la dificultad de la ruta elegida, que además tiene que estar en sintonía con la capacidad de uno o lo estético que sea el recorrido que se elige, es además estar rodeado de todo aquello y sentir que formas parte de ese entorno, haciendo uso de todo aquello, con el único sentido de descubrir y descubrirte, pero sin molestar. Era bien pequeño cuando estas sensaciones empezaron a despertarse y con el tiempo se convirtieron en pasión y a día de hoy aún continúan. Seguro que a mis padres se les ha pasado por la cabeza más de una vez, el porqué no me aficione a otro deporte, pero también es cierto que ellos me llevaron hasta él y después a mi modo evolucioné, esto me alegra y de que manera. No solo es deporte lo que se vive en la montaña, sino que se experimenta una manera diferente de vivir. Para que luego digan que la pasión es algo fugaz, lo que a veces sucede es que no queda más remedio que descolgarse de algunas pasiones debido al desgaste físico que provocan, sin embrago en el interior de uno, siempre brota esa necesidad de lanzarse a la aventura; como decía Gastón Rebufat "esa imperiosa necesidad de ponerse en marcha" y que me gusta recordar en la voz nuestro amigo Antonio "el andaluz", A ver si se la escucho pronto, que hace tiempo que no le veo.
Venga, a lo que vamos.

Despertador a las 5:30, desayuno desde el saco de dormir y sobre las 6:30 en marcha.
Vamos viendo la primera franja rocosa que está algo escasa de nieve y decidimos entrar por su derecha. Hay otras opciones de entrada, pero está parecía la más evidente y sencilla. Nos equipamos con todos los trastos, mientras delante nuestro amanece. Esta es otra de esas sensaciones que nos gusta experimentar y cuanto más alto estas mejor.

Después de esa primera franja rocosa, las pendientes de nieve son fáciles sobre 40º y conforme nos acercamos a la segunda franja la inclinación aumenta un poco, pero la progresión sigue siendo cómoda. Avanzamos con un solo piolet y vamos eligiendo la canal por la que sortearemos esta segunda franja. El aire es frío pero no impide que notemos la calidez del sol en las ropas, esa es otra de esas agradables sensaciones, que hacen más llevaderas las ascensiones en invierno. Esa sensación aún es más intensa cuando la escalada se hace en una vertiente norte, donde después de horas sumergido en alguna canal de nieve, con temperaturas gélidas, los pies helados, las manos doloridas de enfriarse y calentarse de nuevo, llegas a las zonas altas de la pared y el sol te da, te calienta, es como una agradable caricia entre tanta dureza.


Segunda franja rocosa, volvemos a tener varios pasos posibles, pero nosotros ya hemos elegido el nuestro, que nos queda más o menos encima. Tomamos una corto tubo un poco dificil, al que le falta algo de hielo donde apoyar los pies, así que crampones a la roca y a traccionar con los piolets y sin fallos que vamos sin cuerda.


Tercera y última franja rocosa, ya queda menos y el horario que llevamos es bueno ya que la ascensión no es difícil. Varias opciones de nuevo para cruzar esta franja rocosa. la del medio nos parece que tiene las mejores condiciones y allá que vamos.


Ya se ve la cumbre y en unos 20´llegamos a ella; Solo queda una pala de nieve que parece estar bastante estable, pero aún así conviene aumentar el ritmo para salir de ahí cuanto antes. Una vez en la cumbre vienen más sensaciones, recuerdos, vemos en la lejanía otras rutas por las que nos gustaria subir. Recuerdas a gente, incluso querrías que pudieran ver lo que en ese momento se ve desde ahí arriba.



No nos recreamos mucho en la cumbre, el aire que sopla es algo fuerte y frío, además la bajada es incierta ya que no tenemos muy claro por donde va. Así que la sensación de paz y tranquilidad todavía no nos llega pues todavía queda un camino complicado. Supuestamenta hay que tomar una canal desde la cresta que baja de la cumbre y que nos lleva a un circo desde el que llegaremos al refugio.
Desde la cresta todo se ve bastante inclinado y adivinamos hasta tres canales, pero no sabemos si alguna de ellas nos lleva al circo.



Nos guiamos por la intuición de Miguel y ¡Suerte! damos con ella, así que con cuidado vamos bajando, pues siempre tenemos el riesgo de que alguna placa se desprenda, pues en algún tramo observamos alguna grieta en la nieve, que como poco nos preocupa, pero hay que bajar si o si.




Por suerte todo sale bien y hasta disfrutamos de una bajada en tobogan, larguísima, creo que nunca he bajado tantos metros con el culo arratras en toda mi vida.
Si las condiciones de la nieve son buenas, merece la pena ir a la Cara Sur de la Peña Sabocos.
Hasta la próxima.

martes, 10 de agosto de 2010

CARRERAS DE MONTAÑA (una y más)

¡Que descuidado que tengo esto!.
La verdad es que no tengo mucho tiempo para sentarme delante del ordenador e ir metiendo mis historias. Bueno, casi hay más recuerdos que otra cosa y es que tengo algo aparcadas las ascensiones de montaña y pocas cosas nuevas he hecho que se puedan destacar. Desde los torrentes helados a los que nos hemos subido este invierno pasado y que no he puesto en el blog, poca montaña de la de siempre he hecho; y es que entre ser papa y una pubalgia que me torturó unos meses, poco más que nadar en una piscina cubierta es lo que he hecho.

Pero todo eso ya queda atrás, me refiero a lo de la piscina y la pubalgia, porque lo de ser papa ya es para toda la vida.
Los entrenamientos empezaron tarde por todas estas razones, pero he ido alcanzando mi tono, aunque no como el año pasado, pero no tiene importancia.

Los retos para este año tenían que ser más exigentes, como no podía ser de otra manera; empecé con carreras cortas tipo la de Talamantes, Osan cross en Sabiñanigo, Puyada a Oturia, haciendo peores clasificaciones y tiempos, pero todavía estaba empezando. Viendo que mi progresión iba a ser lenta, lo único que me propuse fue acabar las carreras en las que me apuntase.
Llega el primero de los desafíos, el Ultra del Sobrarbe, como siempre la sensacion final fue magnifica, magullado pero feliz. En la etapa del sabado de 42km y 1600 mts de desnivel positivo, el calor me provocó una deshidratacion y un engarrotamiento de gemelos que durante más de una hora me tuvo tirado en el suelo, en la meta, hasta que fui capaz de ir hacia el hotel. Para la etapa del día siguiente de 60km y 2400mts de desnivel ya me encontré bastante "recuperado" y es que hay que ver la fuerza que transmiten las cosas que apasionan. Hay pasiones que te pueden quitar la vida.

Segundo dia del Ultratrail del Sobrarbe

Al fin de semana siguiente, al igual que el año pasado, llega la Canfranc-Canfranc, pero este año se recorta el recorrido a causa del mal tiempo y aunque estas cosas fastidian porque parece que le quita grandeza a la carrera, hay que ver lo que te alegras cuando son varias horas las que llevas corriendo; al final el recorrido quedó en 34km y unos 2500mts de D+, si no recuerdo mal.


Terminada la Canfranc-Canfranc


De repente, llega el primer Ogro, el Ultra Trail de Andorra, 112km y 9700mts de desnivel positivo. Mi pronóstico menos de 24 horas, el resultado os lo cuento ahora. Salida el viernes a las 0:00h. Genial, fantástico, un ambiente de lo más motivador, los pelos como escarpias, los nervios a flor de piel pero contenidos, que dejarlos escapar significa gasto de calorías. Las horas pasan lentas y llega un momento en que ya no se a que hora puedo terminar, todos los pronósticos que voy haciendo mientras corro se me hunden, sicológicamente esto me empieza a afectar. Veo llegar la segunda noche en carrera sin ningún perdón, y pienso que debo retirarme pues no se a que hora llegaré a meta, no sé cuanto podré dormir, al día siguiente tengo que coger el coche y volver a Zaragoza. Todo este cumulo de cosas, me invitan a retirarme y a terminar con este sufrimiento. Llega el lugar idóneo para la retirada km75 con más de 6000mts de desnivel positivo a la espalda, o mejor dicho en las piernas, comida caliente, las 8 de la tarde, el autobús que sale en 15`, eso supone que en el peor de los casos estaría durmiendo a las 12 de la noche, es perfecto, tengo que tomar una decisión. Me sosiego y me limito a escuchar en mi interior. Voy respondiendo a cada una de las cuestiones que brotan en mi cabeza. Eduardo, ¿te duele algo?, yo respondo, no. ¿Estas exhausto?, ciertamente, no. ¿puedes correr en los llanos y en las bajadas? pues si. ¿Te ha sentado bien el arroz que te acabas de comer? si genial. Entonces, ¿de que tienes miedo?: de llegar muy tarde y no poder dormir, de que me salgan rozaduras en los pies o me rompa las rodillas. Y entonces ¿para que te apuntas a estas cosas? porque me apasionan. Eduardo ¿puedes andar?, si ya lo creo. Pues levantate y anda, no esperes nada más. Que mala suerte tuve, de todas las voces que podían salir, tenia que ser la del guerrero la que más se oyera. Y venga! a zumbar para arriba, eso si, convencido que estando en el km que estaba y quedando lo que quedaba, era posible que sobre las dos o las tres de la mañana llegase a meta. Que iluso, desde ese control aun tardé casi 12horas en llegar a meta, eran las 7 de la mañana del domingo 27 de junio, cuando entrabamos tres en meta, la segunda de las mujeres, Teresa, Josep y yo. Habíamos ido juntos desde la media noche.

llegada a meta en el Utratrail de Andorra
Llegue desecho, la pubalgia resentida, la ciática de corbata, los pies inservibles, en fin un poema, Pero !LLEGUE¡
A las 8 de la mañana me acostaba, a las 10 me despertaba, a las 13h coche y a Zaragoza. La carrera más dura de mi vida, de autentica montaña, casi sin pistas ni carreteras, sendero y más sendero y viendo la luna y el sol dos veces sin interrupciones. Je, para repetir, lo digo en serio.
Tomaban la salida unas 500 personas, llegabamos a meta 96 corredores y yo en el puesto 52. y 29 horas en el crono, no puedo pedir más.

En poco menos de un mes llega la siguiente tirada, El trail del Aneto; este año incluyen un recorrido más largo de 96km y 5900mts de desnivel positivo. Ahí estaba yo, con la solidez de haber terminado una carrera como el ultra de Andorra, no es que esta fuera pan comido, pero las garantias de terminar eran elevadas.





Salida de Benasque a las 8 de la mañana y sobre las 17:45 llegaba a Viella. este era el km 52. Probablemente me pase comiendo y bebiendo, asi que cuando salgo de ese control, noto que no tengo empuje y para colmo noto unas molestias en el estomago bastante incomodas. Sigo subiendo esperando notar una mejoria, pero esta no llega. me veo obligado a sentarme en el suelo durante unos 20´, que mala pinta empieza a tener esto.
Pasado un rato me voy encontrando mejor del estomago, pero esto ya no tiene el mismo color que hacia un par de horas, estaba mas tocado de lo que yo pensaba. Continuo mano a mano con otro maño, nos alcanza al cabo de un rato Teresa, con quien tuve el honor de llegar a meta en Andorra así que me voy animando y agilizo algo el ritmo. En general voy notando que mis facultades se merman más rápido que en otras ocasiones, a veces noto algún mareo, es posible que no me haya alimentado bien o que ande algo deshidratado, no sé. En el km casi 70, en L´artiga de Lin decido retirarme, anochece, no me encuentro muy centrado y aunque me quedan 26km, francamente poco, considero que no debo seguir, todavía esta por llegar el último de los ogros y quiero plantarle cara. Je! aprovecho y me como un platito de lentejas que habían preparado en el refugio que había junto al control, casi me apetecía hasta continuar de nuevo la carrera, pero no, la decisión ya estaba tomada. Llevaba tres años sin retirarme de ninguna carrera no se si es mucho o no, es igual, el caso es que era lo que tocaba. Me cachis!, aún hay algún día que me remuerde un poco la conciencia, que invento el de la conciencia, el caso es no dejar descansar.

Pasan las pocas semanas que quedan para el Ultra Trail del Mont Blanc. Más de un año esperando este acontecimiento y ya lo tengo ahí. Ya me veo corriendo como Pedro el de "Heidi" monte arriba y monte abajo, pero que ganas que tengo. En Chamonix había quedado con algunos colegas, Javier, Mario, Luis "Topete" y todos íbamos a correr el UTMB. Hacia mitad de semana justo después de mi cumpleaños, cargo el coche y pongo directa hasta Chamonix, casi 12 horas hasta el camping Mer de Glace, buen camping. Monto la tienda, salgo a trotar y mientras me veo rodeado de esas cumbres, los nervios empiezan a aflorar, Joder! si es que ya estoy ahí, no me lo puedo creer, me voy a enfrentar a las 100 millas del Ultra Trail del Monta Blanc, es decir 166km y además 9500 mts de desnivel +.
Día el 27 por la tarde, una hora antes de la salida; gracias a una hábil maniobra propuesta por Mario conseguimos ocupar las primeras lineas de salida, con el fin de no quedar mucho rato atascados en la salida, pues como os podréis imaginar 2300 personas en salida conjunta, pasando por un pasillo estrecho e intentando correr es imposible y para cuando tienes libertad de movimiento han podido pasar más de 20´y no estamos para perder ni uno, esa es al mentalidad del ganador, aunque en este caso y con suerte, podamos estar entre los 500 primeros.
Vaya ambiente en la salida, las emociones brotan, el publico se vuelca, nos miramos unos a otros con cierto nerviosismo, la paliza que nos queda por delante es soberana, es posible que pueda estar en carrera hasta 35 horas, con dos noches, esto me provoca una sensación de miedo y atracción a la vez, ¡si! estas son las señales de estar a punto de vivir una aventura, un sueño, un fín, acabar el UTMB.
Dan la salida y como podemos nos abrimos hueco, poco a poco vamos teniendo sitio para correr. Es increible, vamos por debajo de 5´el km y así nos mantenemos los primeros 8km, pero si nos quedan todavia tantos como ir de Zaragoza a Lerida o algo mas que ir a Huesca y volver, y a eso hay que añadirle las cuestas, las que subimos y las que bajamos y en Les Houches llegan las primeras, ya es momento de mantener y dosificar las fuerzas., El publico y la animación que nos vamos encontrando es brutal, hay quien grita hasta la afonia, nos hacen sentirnos grandes y esto se agradece porque con las horas iremos menguando, las sensaciones iran cambiando hasta llegar un punto en el que empezaremos a ser "piltrafillas" sin expresion, o con cara de estreñimiento. Las emociones del principio brotan cada vez que encuentras gente en el recorrido que te anima, y recuerdas los primeros km. la alegria que llevamos y te vuelves a convencer que has venido hasta aqui para acabar la carrera, para cumplir ese sueño, para llegar hasta el fín. Es momento de hacer trabajar la cabeza todavía más, por que el cuerpo ya no da más de si, las fuerzas ya no existen, solo el convencimeinto de cada uno y las razones por las que estas ahi. Es momento de vencerse a uno mismo casi a cada km, al final esa es la victoria, continuar hacia adelante contra todo pronóstico, solo por que consigues convencerte. Al final todo ese esfuerzo y desgaste tiene su recompensa, si, aunque no lo parezca; Lo primero que consigues una vez que terminas es dejar de sufrir y lo siguiente es PAZ, con mayusculas, es algo asi como que durante unas horas quizás unos pocos días, no necesitas nada más de esta vida, es como si ya tuvieses todo lo que deseabas, todas las expectativas hasta ese momento se han cumplido. Es una lastima que ese efecto no dure más tiempo.


La realidad nos golpea fuertemente a las 3 horas de carrera. Entre el km 21 y 31, nos encontramos algunos corredores que se dan la vuelta, parece ser que la carrera ha sido suspendida por las condiciones meteorologicas, aunque tambien hay algunos corredores que han tenido contacto telefonico con la organizacion y nos dicen que por desprendimientos en alguna parte del recorrido, todo es confuso, pero el mensaje que nos llega es claro: la carrera se suspende.
Desde los primeros km de la carrera la lluvia nos empapa y como hay varios pasos a bastante altura por donde se pasa durante la noche, con lluvias , viento y poca visibilidad, la organización no quiere que se corran riesgos innecesarios.
Francamente creo que a ninguno se nos habia pasado por la cabeza que esta situación se podia producirse. Continuamos hasta el km 31, ya que la retirada desde alli será más cómoda, puesto que allí hay menos corredores y nos costará menos tiempo salir con el autobus de vuelta para Chamonix.
No tenemos mas opción, no hay recorrido alternativo en este caso, imaginaos el chasco para aquellos corredores que venian desde Venezuela, Canada, Japón.
Ya en Chamonix recojo la bolsa que supuestamente iba hacia Courmayer km 70 0 77, no recuerdo bien, todo estaba inatacto, pienso que esas bolsas nunca se iban a mover de allí. Me voy al camping y a dormir. Me despierto varias veces durante la noche por la lluvia que cae, pero la tienda aguanta.
A la mañana siguiente enciendo el telefono y saltan las llamadas perdidas de Mario, vuelve a llamar y hablo con él. Me cuenta que estan en Courmayeur, que durante la noche la organización ha mandado dos SMS, indicando, primero, que la carrera se reanudaba desde Courmayeur a las 10 AM, ese mensaje se envía a las 2 AM, a las 5 AM se recibe otro en el que se indica que solo habrá sitio para los primeros 1000 corredores que lleguen a los autobuses, sorprendente, espero durante un buen rato a ver si recibo esos mensajes, pero no llegan. Mientas entrego los chips de control de paso, oigo a otros muchos que tampoco han recibido los mensajes, es increible.
Por un lado me sorpende que una carrera de la importancia del UTMB, no tenga previsto un recorrido alternativo para estas situaciones, por otro lado pienso que esto estaba ya preparado, se daba la salida si o si, como iban a suspender una carrera de esta importancia, con toda la parafernalia que gira en torno a ella, además si se suspende, algo habría que hacer con el importe de las inscripciones. Supongo que ese asunto de la bolsa de agua en una de las zonas de glaciar en Chamonix, que mantenia en alerta a la población, tambien tuvo algo que ver.

Bueno ya no tiene sentido darle más vueltas a esto, tambien es cierto que el próximo año intentaré estar en esa salida de nuevo.
¡¡A seguir corriendo!! aunque los km cuesta arriba ya pesan un poco, es posible que vaya siendo el momento de hacerlos en llano. Ya veremos.










































































































































































































































miércoles, 27 de enero de 2010

UNA EXPEDICIÓN AL ACONCAGUA

Hubo otros viajes después de este, a lugares donde las distancias y los paisajes no se pueden explicar, donde las montañas son abrumadoras y la vida de sus gentes son tan duras y sacrificadas, que no te las imaginas hasta que las ves.

Campo base-Plaza de mulas



Aproximación Campo base

Sin embargo, es este uno de los viajes que para mi siempre tendrá algo especial. Supongo que por ser el primer viaje tan largo, mi primera gran montaña, otro continente, una ruta con cierta dificultad, una soledad absoluta el día de la cumbre y un cúmulo de vivencias, que a día de hoy, aún me conmueven cuando las recuerdo. Confluencia

Playa ancha


Era el año 1996 y mi primera experiencia en grandes alturas. Ya habíamos estado en los Alpes en varias ocasiones y las ganas de llegar más arriba nos empujan a elegir una montaña lo bastante alta como para que se diferencie de lo que habíamos hecho hasta ahora. Junto con mi compañero y amigo Luis Sanmiguel, decidimos que el Aconcagua sería el objetivo; eran casi 7000mts y estaba ubicada en un continente y en un país en el que nos íbamos a poder entender. Además nuestro bolsillo se ajustaba al presupuesto del viaje, con algo de ayuda familiar en mi caso.
Luis y Eduardo-Plaza de mulas 4200mts

Recién estrenado el año y en el día de Reyes, aterrizamos en Buenos Aires y seguidamente en Mendoza. Recuerdo todavía la extraña sensación de ver en el calendario el día de Reyes y notar el fuerte calor en las calles. Como llegamos en festivo no podemos arreglar el papeleo en la Subsecretaria de Turismo hasta el día siguiente. No recuerdo el nombre del hotel en el que nos alojamos en la llegada, pero si recuerdo como si fuera ayer donde nos alojamos al regresar de la montaña; fue en el albergue llamado Campo Base, de Mendoza. Hoy en día ofrece además, un amplio servicio para ascensiones y travesias en los Andes.

Al día siguiente ya tenemos arreglado parte del papeleo para acceder a la montaña en la Subsecretaria, donde nos atendieron con una amabilidad exquisita, tanto fue así, que a la vuelta invitábamos a cenar a la señorita que nos había gestionado el papeleo.


Partimos hacia Puente del Inca, desde donde comenzaba nuestra aproximación hasta el campo base, plaza de mulas, y en donde ultimamos el alquiler de las mulas que llevarían nuestros equipos hasta el C.B.

La primera noche la pasábamos en Confluencia a 3200 mts, donde nos cayó una ligera nevada. Es conveniente hacer una o dos noches en este campo para llevar a cabo una buena aclimatación.



Al día siguiente continuábamos hacia el campo base, en una jornada excepcional. Yo caminaba con una sensación de libertad y felicidad por sentirme rodeado de todo aquello que no sabría explicar. Además, me invadía una incertidumbre por todo lo que nos esperaba en las próximas dos semanas, que me provocaba un hormigueo en el estomago; creo sin ninguna duda que estas sensaciones se tienen cuando se vive una aventura y esta era la nuestra.

No hay como tener un deseo y estar en el camino que puede llevarte a conseguirlo, aunque el éxito no siempre esta en las manos de uno, hay otros factores que pueden influir. En mi caso nada más llegar a Plaza a Mulas (4200 mts)y una vez montado nuestro campamento, comenzaban los primeros síntomas de mal de altura. Un dolor de cabeza como nunca había tenido, que ni con analgésicos conseguía calmarlo. Durante cuatro días estoy "tirado"en la tienda, casi sin poder moverme, era una situación de lo más angustiosa. Una y otra vez tenía la sensación de que mi aventura había terminado; sentía una impotencia tremenda viendo como iban progresando otras expediciones. Sin embargo, Luis que se encontraba fuerte, consigue dejar instalado el Campo 1. Mal de altura





Después del cuarto día me encuentro mejor y preparamos el equipo para subir a dormir al campo1. Conforme ganábamos altura vuelvo a notar algunas molestias.



Hacia el Campo1

Una vez instalados en el C1, que aún seguía en pie después de haber soportado un fuerte temporal, le propuse a Luis permanecer un día de reposo en él para ver si conseguía encontrarme mejor. Es así como lo hacemos, pero Luis que se encontraba en una forma física extraordinaria, decidía aprovechar ese día de reposo para intentar llegar a la cumbre por la ruta normal.

A las cinco de la mañana Luis se ponía en marcha con algún otro que también salía desde el C1 y comenzaban a ascender hacia la cumbre. A las 13h Luis me comunica por radio que ha llegado a la cumbre. Siento una alegría inmensa pues uno de nosotros ya había conseguido pisar la cima más alta de toda América.


Unas horas más tarde, sobre las 15:30, Luis está de vuelta en el C1, cansado, pero satisfecho por la ascensión que había hecho.

Dado el esfuerzo que había realizado le insisto en dar por concluido nuestro viaje pues el ya había conseguido la cumbre y yo no terminaba de encontrarme bien con la altura, pero Luis me pide que le deje descansar y al día siguiente cambiaríamos de vertiente hacia el C2 del glaciar de los Polacos, que era la ruta que habíamos elegido para ascender y por lo menos ver en que estado se encontraba el glaciar. Yo le insistía en que no se sienta obligado por mi, que no era necesario forzar tanto, pero él lo tenía bastante claro. ¡Que grande es este Luis!, solo habían pasado diez días y ya había pisado la cumbre.

Al día siguiente desmontábamos el C1 de la ruta normal y nos íbamos para el C2 de la ruta de los Polacos. Yo me encontraba mejor y Luis parecía descansado, así que cargados como mulas, vamos contorneando la montaña. El peso de las mochilas es demoledor pero había que aguantar, el objetivo estaba cerca, la previsión del tiempo era buena y las fuerzas nos acompañaban.

Llegábamos al emplazamiento del C2 de la ruta de los Polacos, montábamos nuestra tienda en una tarde agradable, bueno, todo lo agradable que puede ser a 5.600mts y después nos dedicamos a fundir nieve y a valorar cual sería la ruta que seguiríamos para ascender por el glaciar, ya que teníamos varias opciones.



En este campo de altura nos encontrábamos absolutamente solos y esta situación nos inquietaba algo, pero a la vez hacía crecer la sensación de aventura, pues el hecho de que no hubiese nadie, nos obligaba a ser muy cuidadosos con nuestros movimientos y valorar muy bien todo lo que fuese aconteciendo durante la ascensión.

Cocinábamos mientras hablábamos de otros proyectos, intentando relajarnos para poder conciliar el sueño esa noche. La verdad es que yo no conseguía disipar los nervios por lo que nos esperaba al día siguiente, pero, como ahora decimos cuando ya hemos elegido nuestro objetivo y vamos por él "la jalea esta hecha", pues eso, la nuestra estaba hecha y a pesar de los nervios, miedos y fantasmas, habíamos decidió que entraríamos al glaciar, aunque lo haríamos por su recorrido normal, menos inclinado, ya que nuestra situación física no era pletórica, ya que Luis llevaba la cumbre del día anterior y yo me encontraba extraño con la altura.



A la mañana siguiente con un día magnífico, un cielo absolutamente despejado y una temperatura de unos -15ºC, nos poníamos las polainas mirando de nuevo el glaciar y decidiendo que no subiríamos por el trazado normal, sino que lo haríamos por el centro del glaciar, más inclinado y con algunas barreras de seracs. En una primera impresión el glaciar no amenazaba con grietas, así que decidimos ir sin encordar y prestando muchísima atención. Comenzábamos a ascender por una zona más inclinada sobre 50º y poco después aparecía el hielo del glaciar; la calidad era excelente y nos ofrecía seguridad en la progresión. La inclinación ronda los 55º y continuamos sin encordar, esto nos permitía avanzar más rápido y de esta manera permanecíamos menos tiempo expuestos bajo la barrera de seracs. Sobre los 6000mts, teníamos la parte más enderezada, la pendiente alcanzaba los 65º, voy hacia allí como hipnotizado por las condiciones del hielo, la progresión es cómoda, pero cuando miro entre las piernas y veo la rampa que hay bajo mis pies, me doy cuenta de que no puedo permitirme ningún fallo, así que clavo un piolet, después el otro, luego un crampón, seguido del otro y vuelta a empezar. Que tensión y que emoción me invade una vez que dejo atrás las dificultades, el siguiente ahora es Luis.






A pesar de la altura a la que nos movíamos, el no llevar un peso excesivo como en los días anteriores, nos permitía avanzar con comodidad. Era tremenda la soledad que nos rodeaba y junto a la inmensidad de la montaña, nos hacia sentir insignificantes, aunque contentos por estar en el camino que nos llevaba a conseguir nuestro sueño. Si todo iba bien en pocas horas estaríamos pisando la cumbre y debo de reconocer que por momentos me emocionaba, lo que era molesto pues bastante dificultoso resultaba respirar con normalidad.





Van pasando las horas y nuestra marcha cada vez se hacía más lenta, la altitud no perdonaba y son ya muchas horas las que llevábamos acumuladas. No conseguía dar diez pasos en linea recta y de vez en cuando notaba algún mareo, afortunadamente el tiempo seguía estable y no amenazaba, una retirada por donde habíamos subido no era lo más cómodo debido al cansancio que llevábamos acumulado.



Cuando consigo ver la cumbre después de un hombro, estaba todavía bastante lejos y mis fuerzas andaban justas, era un momento en el que ya había que subir por obligación, pues la bajada era más sencilla por la ruta normal que por el glaciar.

Eran las 17:15h cuando Luis y yo llegábamos a la cumbre, miré a mi alrededor y me tiré al suelo, me encontraba bastante mareado. En fin, si me alegraba de algo era de no tener que subir más. Habíamos llegado a lo más alto y no teníamos que sufrir más, nuestro sueño casi conseguido, pues todavía nos faltaba bajar y llegar a la tienda. Habíamos tardado un total de 10 horas aproximadamente, en recorrer casi 1400mts de desnivel.



Comenzamos a descender por el tramo que llaman la canaleta y cuatro horas más tarde llegábamos a la tienda. De nuestros momentos de felicidad en esta vida aquél era uno de ellos, habíamos coronado la cumbre más alta de las Américas ( de las dos) y eufóricos fundíamos nieve para hidratarnos.

La paz volvía a nuestro espíritu, aunque no sería por mucho tiempo y ansiosos por regresar a Mendoza nos fuimos a dormir.

No son solo las montañas y el paisaje lo más atractivo, también la ciudad de Mendoza lo es, sus gentes, parques, plazas, fuentes, bares y sus helados. Fueron días inolvidables los que vivimos en Mendoza y excelente el ambiente del albergue Campo Base, donde encontramos gente del todo el mundo, algo que a mí me encantaba, ya que era mi primer viaje fuera de Europa y del que hace ya catorce años.

Si tenéis ocasión de ir al Aconcagua alguna vez ¡Hacedlo!

Hasta pronto.

sábado, 3 de octubre de 2009

CARRERAS DE MONTAÑA II

Y sigo con las carreras, ya se acaba el mes de julio y tocan las Vertical series en Cerler, con un Kilómetro vertical el sábado por la tarde y carrera de montaña el domingo, esta de unos 15km y 1400mts de desnivel. El tiempo acompaña y las fuerzas también, aunque os aseguro que lo del Km. vertical, que en el caso de Cerler es de unos 800mts de desnivel, acaba siendo una agonía y ya no sabes por donde respirar para que llegue el aire necesario y poder mantener un ritmo alegre hasta la meta.

La llegada es en el Telesilla del gallinero, con una panorámica sobrecogedora de las cumbres más altas de los Pirineos. Llego sofocado pero mejoro la clasificación y el tiempo del año pasado, también es cierto que peso algún kilo menos y eso ayuda; Cuando corres cuesta arriba todo ayuda.

Al fin de semana siguiente, uno de agosto y a las once de la mañana se da salida del Trail del Aneto en Benasque, 78km quedan para llegar a la meta con 3500 mts de desnivel positivo. Ya desde el principio me noto más suelto que el año pasado, muchos de los tramos por donde la vez anterior pasaba andando los paso ahora al trote y esto me permite ir adelantando puestos.

Llegamos a Senarta y seguimos por la pista de Vallivierna, para continuar hacia el collado de Vallivierna, Lago de Llauset y vuelta por el mismo camino hasta Senarta, Me noto algo cansado para los km que llevo y por un momento pasa por mi cabeza al llegar a Senarta, girar hacia Benasque y tocar retirada, en 6km se hubiera acabado el sufrimiento; pero no, giro a la derecha y de esta manera me quedan por recorrer 36km para acabar la carrera, pasando por los Baños de Benasque, Plan de Están, Besurta y Aigualluts. Llegando al Plan de hospital comienza a llover y nos cae encima una tormenta generosa, finalmente después de 11 horas y 40´ llego a la meta, bastante cansado pero menos que en el año anterior. La paz vuelve a mí pero no durará muchos días. En cuanto se me pase el dolor de las piernas me apunto a la siguiente carrera.

Antes de que acabe el mes de agosto tendrá lugar la carrera “Carros de Foc” la vuelta al parque nacional de Aiguas Tortas, con 60km y 4.600mts de desnivel positivo. Se puede hacer en el sentido que quieras y salir desde el refugio que más te convenga. Hay que enlazar nueve refugios y terminar en el mismo del que se sale.

Yo lo hago desde el refugio Ventosa i Cavell situado a 2.200mts. Como siempre la noche en el refugio es un poca dura, al final solo duermen aquellos que son capaces de aguantar sus propios ronquidos y los demás a ver pasar las horas.

A las siete de la mañana salimos siete personas, algunos guardas van en el grupo. Pronto nos quedamos un grupo de tres, Javier del País Vasco, Santi de Castilla y yo de Aragón. Congeniamos a la perfección los tres y ya no nos separaremos hasta cruzar la meta; ninguno conocemos el camino, así que tenemos que ir siguiendo el mapa y aplicando la brújula para guiarnos correctamente. De la brújula y el mapa se encarga Santi, habituado a pruebas de orientación, de esta manera mantenemos en todo momento el buen camino

Que magnifica carrera y menos mal que pude coincidir con alguien y aún me alegra más que los compañeros de fatiga fuesen Javier y Santi. Hay un detalle a tener en cuenta y es la altura a la que se mueve la carrera, donde rara vez bajamos de los 2.000mts de altura y casi siempre andamos entre 2.200 y 2.400, con varios collados que están entre 2.600 y 2.700mts, esto supone un desgaste añadido ya que en otras carreras el 50% o más del recorrido discurre por debajo de los 2.000mts de altura.

Mediados de septiembre, día 13; se celebra la II carrera de montaña Tozal de Guara, media maratón de montaña con 1.400mts de desnivel positivo. Carrera bastante rápida donde me encuentro estupendamente. La organización de la carrera es excepcional







Finales de septiembre, día 27. Tiene lugar la V Puyada a Oturia, son 38km con 2.200mts de desnivel positivo. Acuso algo el no haber hecho mucho entrenamiento en montaña y acabo bastante cansado, pero contento, como en todas.


6y7/06/09 Ultra Trail Sobrarbe 1º etapa 42km 1600mts D+ 4h 53
2º etapa 61km 2600mts D+ 8h 58´


13/06/2009 Maratón montaña Canfranc-Canfranc 42km 4500mts D+ 6h 50´



28/06/2009 VI Carrera Peña Montañesa 24km 1700aprox D+ 2h57´



04/07/2009 Ultra Trail Andorra-recorrido alternativo por mal tiempo 90km 5500D+ 15h08´



25/07/2009 Kilómetro Vertical Cerler 3km 736+ 35´55"


26/072009 Vertical Racer Cerler 15km 1300+ 1h41´55"



01/08/2009 Trail Aneto 78km 3500mts D+ 11h40´



28/08/2009 "Carros de foc" 60km, 4600mts D+ 13h36´



13/09/2009 II Carrera Montaña Tozal de Guara 21km 1400mts D+ 2h 21´26"



27/09/2009 V Puyada a Oturia 38km 2200mts D+ 4h 24´38"


Este es el cuadro resumen de las carreras de esta primavera-verano. Podréis encontrar otras muchas en el calendario y muy buenas, pero estas no os dejaran indiferentes. Durante este Otoño participaré en alguna más pero ya más tranquilas, no debo apurar demasiado el cuerpo, pues ya tengo molestias en rodilla, cadera, abdominales, espalda, en fin, de todo un poco; y estoy seguro que el próximo año será más duro.

El siguiente acontecimiento importante será en el asfalto, la maratón de Zaragoza, para finales de noviembre. Je! Esto no ha terminado todavía.

lunes, 20 de julio de 2009

COMBATIENDO EL CALOR

Esta será una de las semanas más calurosas del verano y viendo las temperaturas máximas que van a dar, me ha venido a la mente el mes de febrero del año pasado (2008); y durante un rato he notado la sensación de aire fresco dándome en la cara y entrando por mis narices.

Ese aire fresco es del corredor Pombie-Souzon en el Pic du Midi. Es una de esas rutas del Midi que en algún momento hay que hacer, si te gustan los sitios estrechos y frios como este. La méteo para ese día es perfecta y como las condiciones de la vía son magníficas, tal y como anuncian en algunos medios, nos encontramos una tropa de gente en el comienzo de la ruta. Nos ponemos a la fila detrás de tres cordadas y a esperar. El comienzo no es muy rápido ya que se hace por una vira de roca que sin ser difícil es lenta, pues estas a oscuras y con los crampones en los pies, bueno, también las legañas de esa noche en los ojos, sobre todo los que no se lavan la cara en la montaña y yo soy uno de ellos, sobre todo en invierno, pero no soy el único.



Llega nuestro turno y comenzamos a arañar la roca con los “pinchos”, progresamos bien pues es un terreno fácil, en poco rato giramos un espolón rocoso como el que dobla una esquina y nos encontramos en el comienzo de una canal profunda, donde se intuyen los estrechamientos con los que hoy nos tocará jugar, la mayoría de ellos divertidos aunque alguno no tanto, sobre todo por la caída continua de nieve y hielo de las cordadas que van por delante nuestro.



Las condiciones son muy buenas, encontramos algo de equipamiento en algunos puntos que nos ayudan a progresar más rápido, ya intuimos el sol en la salida del corredor y las ganas de que algún rayito nos temple el cuerpo van en aumento.




En estas, la caída de un trozo de hielo golpea en el brazo a Miguel provocándole una lesión que le deja inutilizado el brazo para las maniobras de rapel en el descenso.

Llegamos a la salida del corredor y el sol nos da y el cuerpo se templa, y una sonrisa se esboza, pero todavía la satisfacción no es plena, nos queda la bajada con 5 rápeles y Miguel sin poder mover ni hacer fuerza con el brazo derecho. Un rapel tras otro le voy descolgando y la bajada es más lenta de lo habitual, después de unas horas ya estamos en las rampas de nieve que nos llevan hacia el refugio.

Ahora si que la satisfacción es plena, nos llevamos en la mochila el “Pombie-Suzon” Je! Miguel se lo lleva también en sus carnes, le costará unos meses recuperar la fuerza en el brazo; y es que la montaña como el fútbol, es así.

En fin, hoy el único aire fresco que notaré en mi cara será el del aire acondicionado. Pero ya llegará el próximo invierno, ya. Estoy esperando.