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El valor de una montaña está en los caminos que descubres desde ella

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Zaragoza, Aragón, Spain
Que este blog sirva para recoger algunas de las ascensiones y escaladas que desde hace unos cuantos años voy acumulando, con la intención de compartir esas vivencias, las sensaciones, los rincones del pirineo y de otras cordilleras; darle más vida a mis recuerdos y desde ellos, tratar de llegar a esos otros sitios a los que siempre he querido ir. Compartir estas historias con quien las viví y con quien por casualidad llegue hasta aqui. Que además,sea un punto de información para los que un día se planteen pasar por allí. Espero que os resulte entretenido y a la vez, os muestre la opinión de uno más, que un buen día y siendo muy pequeño, no pudo resistirse al encanto de un entorno tan natural, tan hóstil y tan fragil, del que ya nunca pude separarme, aún teniendo algunos momentos tristes y muchos de ellos muy duros. A pesar de todo y de tantos años, sigue siendo la montaña uno de los sentidos que dan forma a mi vida.

domingo, 8 de septiembre de 2024

ALTA RUTA en el MONTE ROSA, casi un ESPAGUETI TOUR

 "Y la joven Alpinista quiso llevar su corazón donde antes lo hizo su mirada. Quiso poner en marcha esta entrega y con ella decidió llamar a mi puerta. ¿Qué motivó a la joven Alpinista para lanzar aquella brillante propuesta?, es difícil precisarlo. Todo parte del espíritu aventurero que en su persona habita y que fue toda una fortuna para mi, aquella brillante propuesta me inspiró y como retórica en mi vida, todo lo que inspira guía y protege. Tomé entonces su propuesta en firme y a ella me entregué. Éramos dos almas aventureras con una experiencia vital por delante, en etapas de la vida muy distintas, pero con la misma ilusión y pasión; ella por su juventud y sus ganas de crecer en la montaña y yo, como alma dedicada, tenia la oportunidad de compartir y acompañar. Ambos íbamos a crecer en esta aventura."

¿De qué manera llegamos a este comienzo?

Es una historia de montaña más, pero en este caso es la nuestra. Sin saberlo, fue el origen de un nuevo camino que nos ha ido llevando al comienzo de esta entrega y espero que a otras muchas más.

Nos conocimos en Kirguistán, mi hermano Enrique y yo nos encontrábamos ante el segundo intento por llegar a la cumbre del Pico Lenin, mientras la joven Alpinista acudía en otro equipo unas semanas después. Con ellos tuvimos una magnifica relación y aunque nosotros ya nos retirábamos de la montaña y ellos estaban en su comienzo, pudimos compartir algunos días. La joven Alpinista rebaso el campo 3 del Pico Lenin, llegó a alcanzar los 6300 mts a pesar de algunos problemas de salud.

Mantuvimos el contacto y un nuevo arranque aventurero de la joven, la llevo a conocer los Pirineos. Era la primavera de este año cuando pudimos compartir la ascensión a una cumbre poco frecuentada y por una ruta muy bonita en el Valle de Remuñe (Benasque), Pico Lliterola y su canal NE, por si misma subió también al Pico de Alba y Maladeta.


Bonita actividad que consolidaba nuestra amistad y que nos abría, sin nosotros saberlo, la posibilidad de nuevas entregas, de contemplar otros horizontes, de compartir la ilusión y la pasión por esta manera de entender la vida.

Y fue así como volvió a surgir "esa imperiosidad necesidad de ponerse en marcha" a la que hacia referencia Gastón Rebufat y esa nueva aventura de la joven Alpinista llegó a mí. Su propuesta fue clara y directa, ¿me acompañarías en la Alta ruta del Monte Rosa? no recuerdo bien cuanto me costo decidirme, no sé si fue de inmediato o inmediatamente, da igual...¡sí! fue la respuesta. Sus ganas, su ilusión y esa pasión desbordante en algo a lo que llevo tantos años de mi vida dedicado, nos llevó a transitar esta Alta Ruta juntos y cohesionados. 

Durante esos 8 días que duró la travesía, nos cuidamos, nos animamos, templamos nuestros nervios, velamos por nuestra seguridad, asumimos ciertos riesgos como cordada que éramos; y llegamos a destino, habiendo recorrido en esos días unos 50 o 60 km, con 6 o 7 mil mts de desnivel positivo, más de 14 cumbres de más de 4 mil metros y sin olvidarnos de las pesadas mochilas, las de verdad...y las otras aparte... (aunque es cierto que estas últimas, conforme ganas altura se suelen quedar en el fondo de los valles, allí arriba, lo importante es mantenerse vivo y cumplir un sueño)

Hemos vivido una maravillosa aventura, aventura tal y como la describe Yvon Chouinard (Alpinista, aventurero y explorador primero, fundador de la marca Patagonia después, sin dejar todo lo anterior y siendo además padre y marido)

Auténtica aventura (cuya mejor definición es: viaje del cuál es posible no volver vivo...y del cuál, sin duda, uno no vuelve siendo la misma persona)

Y con esta breve historia escrita, conseguimos darle un valor añadido a las imágenes de lo acontecido en esos 8 días, solo así si puedo considerar más completa esta aventura. Me gusta apuntar siempre, que detrás de unas imágenes hay una historia y en este caso esta historia nos lleva a una aventura como la que vivimos en la Alta Ruta del Monte Rosa. Nos lleva a un lugar casi salvaje, hostil, quizás desconocido y sobretodo bello, una belleza particular que hay que contar. Si consideramos que algo es bonito o que tiene una belleza particular, hay que mostrarlo, pero además considero que si puede ser contado hay que hacerlo; cuando algo es bonito hay que decirlo o escribirlo, porque a veces es necesario escucharlo o leerlo.

Y ahora sí cuelgo esa historia en imágenes, 8 días de Alta Montaña resumidos en escasos 25´. Es demasiado resumen lo sé, pero también sé que es suficiente para abrir puertas, mover emociones o simplemente llevar la mente a lugares naturales de gran belleza con tendencia a desaparecer y esto no es ley de vida, sino la vida que hemos impuesto al planeta y...ojo con esto, puede volverse contra nosotros, de la misma manera que cuando no se valoran los riesgos que se corren en la montaña.

Y como apunta Richard Bach en una de sus famosas frases:

"No tengo ningún deseo de ser líder. Sólo quiero compartir lo que he encontrado."



viernes, 5 de julio de 2024

HOY 5 DE JULIO ME ENCUENTRO MIRANDO EL MAR

 Hoy 5 de julio me encuentro junto al mar. Aquí estoy con mi hijo Daniel y mientras él está a sus labores, yo me sumerjo en mis recuerdos, que me llevan a reflexiones que me apetece escribir. Hoy es una fecha muy marcada y siempre lo será




Hoy hacen 21 años de aquel impresionante viaje que nos llevó a una de las zonas más inhóspitas, agrestes y salvajes que existen en la cordillera del Himalaya, el Karakorum. Unos días de tramites en Islamabad, visita a una de las mezquitas más grandes de Asia, sin entrar en su interior claro está. Visita a Rawalpindi y seguido un viaje trepidante durante dos días en carretera por la "Karakoram Highway", con multitud de desprendimientos y salida de carretera de algún camión que rodó ladera abajo, por fortuna el chofer pudo saltar a tiempo. Llegada  a la localidad de Skardu, emblemática población a la entrada de la cordillera y desde donde han partido infinidad de expediciones, desde que comenzó la exploración e intentos de conquista a las cumbres de 8000 mts que allí se encuentran; K2, Broad Peak, Gasherbrum I y II y un sinfín de montañas con siluetas que cortan la respiración.

Aquel viaje que nos tuvo 50 días en la montaña, aquella expedición del 2003 al Gasherbrum I en la que algunos de mis compañer@s conseguían hollar la cumbre el 5 de julio, dio un giro inesperado ese mismo día. En ninguno de nuestros pensamientos cabía un suceso de esas características. Teníamos riesgos, algunos de ellos muy constantes, era una ruta con cierta dificultad, un glaciar muy agrietado, severas pendientes desde su campo 2 (6.500 mts); Todo esto nos hacia estar en alerta constante, ni siquiera en los periodos de descanso terminabas de relajarte, ya que siempre teníamos presente todos esos riesgos a los que teníamos que enfrentarnos; nunca nos imaginamos una situación igual y sucedió...

Como ya escribí en la entrada anterior del 2011 como recuerdo de aquella experiencia, no hay muchos detalles que dar. Sigue presente el recuerdo y finalizada la huida que me provoco aquella vivencia, desde hace unos años atrás. Era algo que no tenia que haber sucedido y sucedió. Cada vez que salimos a la montaña, lo hacemos con la idea de vivir una maravillosa experiencia y en aquella ocasión acabo no siendo así. 

Pero si sigo recordando aquel viaje, recuerdo a mis compañeros y en mi memoria siguen los que ya no están. en ocasiones pienso en lo que pudo ser y no fue ni será. Pienso en la extrema dureza de aquellos hechos que les tocó vivir a los compañer@s que se encontraban por encima del campo 2, en la impotencia por no poder hacer nada, en la incapacidad para salir a su encuentro... 

Salimos por nuestro propio pie de aquella montaña que nos llevó tres días de marcha, desde el Campo Base hasta Skardu y con muchos sentimientos enfrentados, así es como lo viví yo

Copio el enlace de aquella entrada del 2011. En ella hay dos documentos de video que recogen imágenes de aquel viaje, quizás sean algo extensos, pensé en acortar los tiempos de exposición para no alargar tanto los videos, pero decidí que no. Los paisajes que se recogen deben observarse porque nunca serán los mismos. la intensidad de los cielos, la dureza de las montañas, las miradas y las expresiones de las caras. Una lección de vida con un final y un principio.

Una vida de montañas: noviembre 2011 (eduardocubercabrera.blogspot.com)





viernes, 19 de enero de 2024

Y FUIMOS AL LENIN, PERO NO UNA, SINO DOS VECES Y HABRÁ UNA TERCERA...

 


Y llegó el día de la proyección y a pesar de algún problema que tuvimos con el sonido, fue una maravillosa experiencia. Desde el Aconcagua del 96 no había llevado a cabo ninguna, proyección me refiero. Quizás, por no llegar a la cumbre de la mayoría de las montañas a las que fui, no tomé la iniciativa de contarlo. Con los años he visto que no debe de ser así. Cuando un@ va a una gran montaña o a sitios naturales donde NO se acude con frecuencia por su dificultad en el acceso, lejanía, altura y demás... hay que mostrarlo. Detrás hay un esfuerzo digno, un aprendizaje, que para l@s que nos gusta todo esto supone una fuente de conocimiento e inspiración. Compartir las experiencias, las vivencias y todo lo que conlleva un viaje de estas características forma parte del todo. Siempre lo hemos llamado "volver para contarlo" esto es fundamental y da igual si el foro es grande o pequeño.

"Volver para contarlo", implica ir hacia algún sitio con riesgos, implica vivir una aventura, entregarse a una pasión y a una manera de entender la vida, que me lleva a recordar siempre a Yvon Chouinard y su Filosofía de la Tracción Humana:


<<FILOSOFIA DE LA TRACCIÓN HUMANA>>

LOS PRINCIPIOS BÁSICOS DE ESTA FILOSOFIA SON:

Un profundo aprecio por el entorno y una fuerte determinación a ayudar a resolver la crisis ecológica. Amor apasionado por el mundo natural, un escepticismo sano frente a la autoridad, afición a los deportes difíciles y de ''tracción humana'' que exigen práctica y maestría. Desprecio por los deportes motorizados como la motonieve y esquí acuático, tendencia hacia el sentido del humor surrealista y a menudo autoirónico; respeto y gusto por la auténtica aventura (cuya mejor definición es: viaje del cuál es posible no volver vivo...y del cuál, sin duda, uno no vuelve siendo la misma persona) y la convicción de que menos es más (en diseño y en consumo) 

                           (Del libro "Que mi gente vaya a hacer surf" -Yvon Chouinard-)


No hablaré de Yvon Chouinard, no estoy facultado para eso... pero si diré que su primer libro cayó en mis manos siendo un adolescente "Técnica de escalada en hielo" y esto es una milésima parte de su extensa historia.


Quiero agradeceros de nuevo a tod@s, a l@s que estuvisteis y decidisteis compartir conmigo ese momento del día 17, agradeceros de todo corazón dedicarme una parte de vuestro tiempo. Esto genera un tesoro, que guardo y que formará parte de mi existencia...siempre estará conmigo.

Agradeceros muchísimo, a l@s que leáis estas líneas porque llegáis a ellas de manera directa o por casualidad. Gracias de verdad por dedicarle unos minutos a esta lectura, gracias por vuestra curiosidad y sabed que aquí siempre tendréis un rincón al que podéis llegar cuando mejor os venga, quizás podáis encontrar algo, quizás se abra una ventana o quizás no, en cualquiera de los casos, este rincón será vuestro también. Sigamos yendo a las montañas, sigamos compartiéndolas. No me cansaré de decir que: "EL VALOR DE LAS MONTAÑAS ESTÁ EN LOS CAMINOS QUE DESCUBRES DESDE ELLAS". bien sea en sus líneas, en el horizonte o en la voz interior que se despierta cuando te encuentras ellas.

Han sido ellas mi fuente de inspiración, ellas me han guiado y me han protegido, aunque esto último parezca una paradoja. 

Comparto con vosotr@s lo que dejé escrito a mi hijo Daniel cuando volví del Aconcagua del 2015. Hicimos cumbre por su ruta normal de manera tradicional aunque bastante rápida. Pero para mi, el objetivo de aquel viaje era llegar a su cumbre de manera directa, tal y como se estaban haciendo los récords de velocidad en el Aconcagua. Desde la entrada al parque (2800 mts) se subía a la cumbre y se descendía de nuevo. Yo no podía perseguir ningún récord en ese aspecto, pero si quería medirme en las capacidades que entonces tenía y tratar de llegar a cumbre sin descansos ni campos de altura. Salía de confluencia (3400 mts) a la 1 AM, descendí hasta la entrada del parque (2800 mts) y volví a remontar todo el valle de Horcones, en la mas absoluta soledad y nocturnidad, extraviándome alguna vez. Era como aquel pura sangre, que desde su nobleza y entrega se batía consigo mismo hacia un objetivo duro y hostil, pero con la claridad absoluta de que aquello era lo que había que hacer, hasta que llegue a 6000 mts (campo 3), absolutamente desfondado. 12 horas me costó llegar hasta ahí y un total de 17h llegar de nuevo a confluencia, fueron 62 km y 3200 mts de desnivel positivo. Cuando pienso en esa entrega, se me ponen los pelos como escarpias...como fui capaz de aquello...aunque no llegara a la cumbre.



Y ahora si, os dejo el montaje de la proyección al pico Lenin, que el 17/01/2024 compartimos en mi Club de toda la vida, Club de Montaña Pirineos.
Hace un repaso sutil de mi vida montañera, la preparación del Lenin durante el 2023, El corazón del Lenin en el 2022 y de lleno en la expedición del 2023
espero que lo disfrutéis aquell@s que no pudisteis oírlo bien, aquell@s que no lo visteis y l@s que la curiosidad os lleve hasta aquí.

Eternamente agradecido




Échale un vistazo a “Lenin Peak 2023” de EDUARDO CUBER CABRERA en Vimeo.

Disfruta el video para en https://vimeo.com/904264101





domingo, 3 de diciembre de 2023

HAY TANTO QUE DESCUBRIR...Y APRENDER A OBSERVAR DE LA MANERA ADECUADA

    No sería capaz de cuantificar la cantidad de veces que he descendido del collado de Pondiellos (2.812 mts), sobre todo con nieve, ni las veces que he podido mirar hacia el Pico de Argualas (3.044 mts) cada vez que desciendo o asciendo por ese camino; en mayor medida solo y en ocasiones en compañía, siempre magnifica.
     Como magnifica era la compañía, cuando hace una semana descendiendo una vez más de los Picos de los Infiernos (3.082 mts) por el collado de Pondiellos y cuando la presencia del Argualas es clara justo en lado opuesto a él, la vi… nunca antes la había percibido, al menos de esta manera, clara, sencilla y sobretodo atractiva; esa clase de atracción que te hace plantear que no tardando mucho tenia que estar ahí, que no es algo para el futuro, que no es algo que quizás me venga bien en otro momento. Tuvo la generosidad de mostrarse para mí, quizás mi mirada era distinta a la de otras ocasiones y quizás se mostro para alguien más...realmente no lo sé, ni me preocupa...Observé detenidamente y ambos brillábamos, es para ti me decía y el regalo acepté, porque viniendo de ella ese regalo iba a ser para siempre.
Tuvimos la suerte (oportunidad + preparación) que la visión y las condiciones se mantuvieran durante una semana más, así que quedaba claro que ambos éramos.
    Decidido estaba aunque de manera incompleta, no debía de atesorar esto yo solo, tenia que compartir esta vivencia y lo hice con aquell@s que presenciaron nuestro encuentro. Los que unos días después pudieron asistir lo hicieron, a los que no les fue posible, sé que les hubiese encantado estar y aquell@s a los que no pude decir nada, solo era por una cuestión de aforo...tantos no podíamos estar...pero para ellos también es


    Y a sus pies nos encontramos el 26 de noviembre del 2023 y aunque no llegamos muy pronto, ya que nos dio pereza madrugar aún más, fue un hecho que estábamos allí para nuestra unión.
    Y en su comienzo podía sentir lenergía vital y recordé la conversación con una magnifica compañera con la que comparto Yoga, que me contó algunas cosas sobre la kundalini, poco o nada sabía yo de aquello, pero si recordaba ese nombre, Kundalini, puesto a una ruta de gran dificultad abierta en el Meru Peak (6.660 mts) por alpinistas españoles de reconocimiento mundial, a uno de ellos conozco y por supuesto admiro.



                    Meru Peak

    Y conseguimos la unión y llegamos a la cumbre en una magnifica ceremonia
donde el cuerpo, el alma y la montaña eran todo uno, despertándose nuestra kundalini, nuestra energía vital ascendía nuestro cuerpo y con ella el crecimiento.
Descendiendo la montaña yo ya no era el mismo, había tenido la inmensa fortuna de observar, descubrir, aventurarme y compartir

    En el camino de regreso, la montaña me recordó sutilmente sus hostilidades y en una mala pisada, el talón bajo muy rápido lo que me provocó una rotura de fibras en el gemelo. por unos minutos no tuve claro como iba a salir de ahí...pero afortunadamente se dio bien... el ibuprofeno hizo su parte...
Quedaba claro que a pesar de todo lo vivido ese día, no estábamos exentos de hostilidades, pero la observación y la suerte junto con la voluntad, nos permitió mantener la vitalidad alcanzada y continuar hacia delante.

    Ahí queda nuestra particular Kundalini que nos sube al Argualas, una manera distinta de vivir el ascenso a esta montaña. Que recorreré más veces seguro, alguna vez solo, en compañía espero que también y seguro que esta será magnifica, lo sé...la montaña me enseñó a observar..

    En cuanto a los aspectos técnicos no mucho que destacar, pero si es crucial que la nieve esté estable, todo bien purgado, muchos días sin nevar y aún con todo...siempre habrá riesgo. Pendientes con inclinaciones máximas de 50º a 55ª
anduvimos bastantes tramos en ensamble y aseguramos otros, en la parte alta puede haber algún paso de roca que no superará el IIIº

    Los asistentes fuimos Javier, Lina, la montaña y yo. La maestra de la ceremonia fue kundalini.

    Se habla del valor de las imágenes y las que se mueven a mi me chiflan! pero no hay que olvidar que detrás hay historias que se tienen que contar. no todo es como se vé y ojo! tampoco como se cuenta...
Así que a pesar de que el video vino primero, detrás había ya una historia que contar

    Y con todo esto, revivo las emociones de aquel día con el ánimo de poderlas transmitir.





Música: Mike Olfield - Portsmouth

domingo, 22 de octubre de 2023

…HAY UNA RESPUESTA AL POR QUÉ, PERO NO ES SOLO ESTA...

En la entrada anterior, me pudo más destacar el valor que para mí tiene tanto esfuerzo y dejar para después escribir sobre el por qué entrar tan de lleno en la naturaleza y tratar de aprender a existir en ella.

Debo reconocer que es fácil dejarse llevar por el ego o sentirse poderoso por algunas de las facultades que desarrollas en los diferentes niveles a los que te vas entregando y sobretodo si hablamos de correr en la montaña o más bien lo relacionado con la competición.

Y ya que me meto en este arenal, dejo para después escribir sobre el por qué ese pequeño rubiete se maravilló con las montañas.

He participado mucho en ellas, en las carreras, y puedo decir que me he exprimido hasta el punto de desgastarme. Las carreras me han facultado y me han puesto en disposición de acometer otros retos en mi vida montañera. Me han situado por encima de la media y a esto hay que ponerle cabeza, porque ese ego, ese engrandecimiento al que puedes llegar de manera errónea, puede ser también el que te lleve a desaparecer de este mundo... esto puede pasar, ya que sumamos al riesgo casual que tiene la montaña, la capacidad individual mal ajustada...En mi humilde opinión, perder la vida por no calibrar bien las posibilidades es un acto egoísta,  porque esa muerte trasciende más allá del accidente fortuito con el que todos podemos encontrarnos. Ese acto deja en nuestro entorno desolación y una herida interior cuya cicatriz quizás no se vea, pero estará siempre presente. nos valdrá como consuelo, el pensamiento de "murió haciendo lo que le gustaba" pero no debemos olvidar que hubo un momento en el que se tomó una decisión equivocada o no se pusieron en valor todas las variables.

La montaña tiene esa crudeza, los riesgos casuales, una decisión mal tomada, un desconocimiento del medio o un abuso de capacidad, puede hacer que desaparezcas y así como lo escribo, ni si quiera el cuerpo llega a aparecer.

Esto pasa en otras facetas de la vida ya que este tipo de actuaciones son inherentes al ser humano y el modus operandis será el mismo e igualmente, las consecuencias de decisiones mal calibradas (por desconocimiento, egoísmo, preparación...) no solo las sufre el o la protagonista, también pueden llegar a sufrirlas otros y no los primeros, pero estas otras facetas no son las que me ocupan ahora.

Quizás hubo un tiempo que me volqué en exceso en ellas, en las carreras, quizás por no tener posibilidad de acudir con más frecuencia a las grandes montañas...yo entiendo por grandes montañas aquellas que sobrepasan los 5000 mts, por ejemplo... 

En las carreras he podido exigirme, medir mis posibilidades, conocerme en lo físico y emocional y trabajar en aquello que no me gustaba. 

Las carreras de montaña de larga distancia se acercan en cierta medida, a las exigencias físicas que tiene la ascensión a una gran montaña, por el nivel de fatiga y por tener que vencerse a uno mismo para no caer en el abandono. Un asunto aparte es el factor altitud, esto es para experimentarlo...

Tengo muy claro que no son las carreras de montaña la manera más idónea de conocer y sentir la montaña. Si entiendo que dentro de esa pasión por la naturaleza salvaje y la alta montaña, uno quiera sentir todo esto con más intensidad, conocer su capacidad, moverse con determinadas hostilidades que la montaña tiene y con las que se debe lidiar, permitiendo con esto alcanzar nuevos niveles, afrontar otros retos y con ello profundizar en el interior y en el conocimiento. Esto sí tendrá un gran valor, saber extraer las cualidades que se consiguen y ponerlas al servicio de uno mismo desde la humildad y la honestidad

Y ahora sí, el por qué ese pequeño rubiete se vinculó de esta manera a la montaña, comenzando a conocerla primero con sus padres y después queriendo ir sólo con amigos, para poder tomar decisiones en ese terreno. 

Tendría unos trece años cuando conseguí que me dejarán marchar, con gente más mayor y conocedora, eso me permitió empezar a gestionar situaciones con la experiencia que ya tenía e ir despegando...sin prisa... y sin pausa

Rescataré algún apunte que añadí en alguna de las entradas anteriores y que tienen que ver con un gran himalayista como fue Erhard Loretan (el tercer hombre en conquistar los catorce ochomiles, algunos de ellos por rutas que no han vuelto a ser repetidas) aquellas palabras se recogían en alguna entrevista y en la que se daba la noticia de su muerte en el día de su 52 cumpleaños, en una montaña de los Alpes y mientras trabajaba como guía de montaña.

"¿Que puede provocar más entusiasmo en un joven que descubrir una pasión que le llenará toda su existencia? ¿Acaso ser alpinista no es la mejor forma de aproximarse al cielo, tanto físicamente como espiritualmente? He tomado la decisión de vivir intensamente, tuteando al riesgo. Me preguntan constantemente por qué escalo, la respuesta se halla en las fotografías que he tomado, ellas abren una ventana sobre...mis vivencias".

Estas serán algunas de las razones y seguramente habrá más. Pero así pienso que fue, aquellas imágenes que mis ojos retenían en cada excursión, cada vez que nos elevábamos alto, amaneceres, colores, contrastes, olores, sonidos; todo ello enmarcado en el esfuerzo, en el sudor y con un resultado final, que hoy en día reconoceríamos como "un gran trabajo personal y de crecimiento"

Esto siempre me llevaba a descubrir nuevos caminos, nuevas rutas, nuevas experiencias tanto en la montaña como en la vida. 

Todo esto le da un gran valor añadido a la vida, ese tipo de valor que consiste en darle sentido, sea cual sea el motor. Demostrado está, que la misión del ser humano en la tierra es darle un sentido a la vida; Y EL VALOR DE LAS MONTAÑAS ESTÄ EN LOS CAMINOS QUE DESCUBRES DESDE ELLAS. bien sea en sus líneas, en el horizonte o en la voz interior que se despierta cuando te encuentras en ellas.

Y en este ir y venir de pensamientos, recuerdo aquel viaje de 1998 a Ecuador, un viaje de 15 días en los que quería ascender los volcanes Cotopaxi y Chimborazo. Al primero subí después de aguantar con mal de altura durante varios días en el refugio, en el primer día que me encontré bien, me fui para la cumbre y lo conseguí!!. En el segundo no tuve el valor suficiente para salir del refugio y enfrentarme yo sólo a esa montaña. Sólo, porque viajé sólo, sólo porque nadie más ascendía esa montaña y sólo en el refugio porque ni siquiera el guarda estaba, se había ido a dormir a un refugio más abajo y a pie de auto y antes de marcharse ya me advirtió que hacía unos días habían entrado a robar en él, que tuviera cuidado y estuviera atento...
Atento fue poco...en las tres noches que allí estuve no fui capaz de dormirme, la cantidad de ruidos que por la noche oía consecuencia del fuerte viento que se levantaba, me lo impedían y ya os imaginaréis cual era mi pensamiento constante por la noche, los ladrones están intentando entrar...
No conseguí la capacidad necesaria para ponerme en marcha a las 3 de la mañana y subir a esa cumbre del Chimborazo de 6263 mts, partiendo del refugio en el que me encontraba a 4800 mts y en la más absoluta soledad. El estrés físico y mental devoraron cualquier iniciativa en ese sentido, menos en aquel que me llevaba de nuevo a regresar a Quito, esto fue otra entretenida historia, ya que el taxi con el que acordé una fecha de regreso nunca volvió a buscarme… no tengo fotos de todo esto, pues solo están en diapositiva y no las he digitalizado…

Así que me apropio de estas imágenes para poder ver al menos como son estas montañas, que además de ser muy bellas, están en un maravilloso país…

      Cotopaxi 5897 mts - 05/1998 - Cumbre en solitario

        Chimborazo - 6.263 mts






sábado, 30 de septiembre de 2023

"Tengo ganas de escribir..."

Hace ya 10 años desde la última publicación y 15 desde "El comienzo". Iba a titular esta entrada "continuamos" ¡pero no! no es una continuación. Son más bien ganas de escribir, es lo que haré y de manera distinta a como empezó este blog.

No es que haya estado quieto y quizás por esto sin tiempo para escribir o tal vez sin tiempo para pensar en hacerlo.

Parece que brota cierta necesidad, así que me dejaré llevar y me pondré a escribir como en "El comienzo", empezaré con una reflexión muy particular y seguro que muy diferente a la de la mayoría, o no...

En alguna ocasión me han animado a que le de vida de nuevo al blog pero no encontraba el momento. Desde hace algunos meses me vienen las ganas de contar, de escribir, no sé cuanto de interesante puede ser, pero me pondré a ello. Con reflexiones sin escondites sobre algo a lo que llevo tantos años dedicado. Poner el foco en lo que me mueve a todo esto, de qué me ha valido, donde no quiero que me lleve y en mi opinión, para lo que no quiero que me sirva.

Queda claro que este "Tengo ganas de escribir" nada tiene que ver con el inicio del blog, cierto es que siempre habrá un lugar que apuntar o un sitio al que ir, además de alguna reflexión interior que dejaré fluir, alguna imagen o video que pueda evidenciar y ¡ojalá! hacer sentir.

Ascensiones invernales en mi adolescencia
Descendiendo del pico Salenques (Abril 1989)

Mi primer ascenso al pico de Postes (3375 mts)
Ese verano me tocaba cumplir 13 años


Mucho más joven que en esta ultima foto era, cuando comenzaron mis ascensiones. Los materiales evolucionaron y aquel montañero rubiales también... 


Descendiendo por la arista Hornli sin llegar a la cumbre del Cervino
Septiembre de 1997


En alguno de los corredores de la sierra de la Partácua (Telera)
Marzo de 2023


Comenzaré con el porqué de todo esto aunque no lo termine en esta entrada. Y lo haré con aquel ascenso exprés al Mont Blanc que llevamos a cabo el 24/09/16. Se me pasó la fecha de aniversario, pero uno de los 4 jinetes que compartimos aquel proyecto me lo recordó, Juan!. Compartiré este pequeño montaje sacado de las tres partes que detallan toda la ascensión y que se encuentran en Vimeo. Un viaje de cuatro días, dónde todo se alineó de manera redonda.
Ascendimos desde Les Houches (1000 mts) hasta la cima del Mont Blanc (4810) y vuelta de nuevo a Les Houches en 17 horas y algo más. Sin ninguna aclimatación, compartiendo una ilusión y haciendo equipo. Irrelevante victoria que forma parte de nuestra anónima misión deportiva, que si de algo tiene que servir, tiene que ser para conocernos mejor, para saber transmitir con humildad lo aprendido, para soportar con más entereza las adversidades, sin olvidarnos que estas son, como dice un compañero de fatigas, ¡Luis!, nuestras adversidades son del primer mundo. Nos ha de servir para mantener el rumbo aunque no tengamos el control, para no caer en placeres que solo sirvan para cubrir el aburrimiento o un estado de ánimo. Este es para mi el valor de todo esto, no me sirve otro. Y este valor no es el motor con el que iniciamos y llegamos a estas entregas, en absoluto... nos mueven otras razones, yo podré hablar de las mías y cada cual que airee las suyas si apetece,  si ayuda y aunque sea solo para mostrar su desacuerdo, no seré yo el que juzgue. 
Contaré el porque de todo esto e intentaré no caer en el autoengaño, esto a los humanos se nos da muy bien...
Hoy nos quedamos en el valor. El valor que esto debe tener, que con la dedicación y el paso de los años debe cambiar y nos tiene que mejorar. No es que "antes de" fuéramos malas personas por supuesto que no, al menos yo no lo era, pero si menos expertos y esto te hace errar, equivocar el sentido. Todas estas entregas tienen que ser una escuela en la que debemos graduarnos...y ¡ojo! ¡atención! que no estoy refiriéndome a aspectos técnicos o teóricos. que no...Esto tiene que ver con un conocimiento interior, haber navegado en la extenuación, en la sed, en la desorientación, la frustración, la euforia, desesperación, en el miedo intrínseco o por ver pasar la muerte de cerca. Todo esto nos tiene que hacer otras personas y con ello contribuir a mejorar este mundo y no me refiero al cambio climático, evitar las guerras, acabar con la pobreza, no estar dominados por el mercado... que no! Me refiero a mejorar cada uno su parcela, con el afecto, el respeto, la responsabilidad, evitar la satisfacción inmediata o miopía del futuro, que como dice Facundo Manes (Neurocientífico), esto no solo es un fenómeno neurobiológico, sino que algunas sociedades también parecen padecerla. Si trabajamos en ese sentido y con los valores que tales entregas nos han tenido que aportar, quizás este mundo empiece a cambiar aunque de momento solo sea el nuestro, por ende, esto irá haciéndose extensible. Si después de tanto esfuerzo y durante tantos años no nos hemos alineado en este sentido nada de esto tendrá valor, para mí no.
Hace tiempo escuché a un magnifico especialista en motivación y liderazgo, este decía que hay tres fuerzas que mueven el mundo, el poder, el dinero y el amor...y la única en la que cuanto más das más recibes es EL AMOR. ahí es donde debemos poner el foco. 
Si no recibes en la misma medida que das serán otras fuerzas las que se mueven, así que utiliza bien tus recursos, esos que has adquirido en tus entregas y que tanto esfuerzo te han costado.





jueves, 21 de noviembre de 2013

2012 Un año de intenciones














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